
Mi hijo estudia, pero no consigue buenos resultados: ¿qué puede estar pasando?
Hay niños que pasan mucho tiempo delante de los libros, hacen sus deberes y se esfuerzan por aprender. Sin embargo, cuando llegan las notas, los resultados no reflejan todo ese trabajo.
Para muchas familias, esta situación genera preocupación y desconcierto. Surgen preguntas como: «¿Por qué no consigue aprenderlo?», «¿Necesita estudiar más?» o «¿Será que se distrae demasiado?».
Pero estudiar más tiempo no siempre significa aprender mejor.
Cuando el esfuerzo no es suficiente
El aprendizaje es un proceso complejo en el que intervienen diferentes habilidades. No basta con escuchar una explicación, leer un tema o repetir varias veces la información.
Para aprender, un niño necesita comprender lo que está estudiando, mantener la atención, organizar la información, recordar instrucciones y utilizar estrategias adecuadas.
Cuando alguna de estas habilidades presenta dificultades, el rendimiento académico puede verse afectado, aunque exista motivación y esfuerzo.
Las funciones ejecutivas: las grandes aliadas del aprendizaje
Las funciones ejecutivas son un conjunto de procesos cognitivos que nos ayudan a organizar nuestra conducta para alcanzar objetivos.
En el ámbito escolar intervienen constantemente.
Por ejemplo, cuando un niño tiene que resolver un problema de matemáticas, necesita leer el enunciado, identificar los datos importantes, decidir qué operación realizar, mantener la información en la memoria y comprobar su respuesta.
En esta actividad participan habilidades como:
- Atención: seleccionar la información importante y mantener la concentración.
- Memoria de trabajo: retener y utilizar información mientras realizamos una tarea.
- Planificación: organizar los pasos necesarios para conseguir un objetivo.
- Control inhibitorio: evitar respuestas impulsivas y detenerse a pensar.
- Flexibilidad cognitiva: cambiar de estrategia cuando algo no funciona.
- Autorregulación: gestionar la frustración y perseverar ante las dificultades.
Estas habilidades se desarrollan progresivamente y pueden entrenarse mediante actividades adaptadas a las necesidades de cada niño.
No todas las dificultades tienen el mismo origen
En ocasiones, el problema está relacionado con la comprensión lectora. El niño puede leer correctamente las palabras, pero tener dificultades para interpretar lo que ha leído.
Otras veces aparecen dificultades para organizar el estudio, recordar instrucciones, automatizar determinados aprendizajes o aplicar conocimientos que aparentemente ya domina.
También pueden intervenir factores emocionales, como la ansiedad ante los exámenes, el miedo a equivocarse o la pérdida de confianza después de experiencias repetidas de fracaso.
Por eso, antes de exigir más esfuerzo, es importante comprender qué está dificultando el aprendizaje.
¿Qué podemos hacer desde casa?
El primer paso es observar cómo aprende nuestro hijo, no solamente cuánto tiempo estudia.
Puede resultar útil dividir las tareas en pequeños objetivos, comprobar que comprende las instrucciones, enseñarle a organizar su trabajo y favorecer que explique con sus propias palabras lo que ha aprendido.
También es importante reconocer su esfuerzo, evitar las comparaciones y entender los errores como oportunidades para aprender.
Si las dificultades persisten, una valoración psicopedagógica puede ayudar a identificar las necesidades del niño y orientar las estrategias de intervención.
En La Escuel@ trabajamos para que aprender sea más fácil
En La Escuel@, gabinete psicopedagógico en Boadilla del Monte, entendemos que cada niño tiene una forma particular de aprender.
Nuestro trabajo no consiste únicamente en ayudarle a terminar los deberes o preparar un examen. Buscamos desarrollar las habilidades que necesita para aprender con mayor autonomía, seguridad y confianza.
Por eso integramos el entrenamiento de las funciones ejecutivas en actividades de lectura, escritura, matemáticas y otras tareas escolares, adaptando la intervención a las necesidades individuales.
Porque, a veces, lo que un niño necesita no es estudiar más, sino descubrir cómo aprender mejor.
¿Te preocupa que los resultados escolares de tu hijo no reflejen su esfuerzo?
En La Escuel@ podemos ayudarte a comprender qué está ocurriendo y valorar qué tipo de apoyo necesita.
Puedes contactar con nosotros a través de www.la-escuela.es.